JULIO 30 DE 2017

El Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, calificó como “escalofriante” la cifra a la cual ascienden ya los sobornos de la firma Odebrecht en Colombia. Más de 84 mil millones de pesos ha entregado esa empresa a distintas personas para obtener beneficios en contratos con el Estado.

El Fiscal llamó a comparecer a representantes de la Concesionaria Ruta del Sol y de la Constructora Norberto Odebrecht S.A. Además, pidió a la Corte Suprema de Justicia investigar a tres senadores, un representante a la Cámara y un ex senador, presuntamente por haber participado en ese tema de corrupción.

Dos de los involucrados en la compulsa de copias que hizo la Fiscalía a la Corte, son los senadores del partido de la U Bernardo Elías, conocido como “Ñoño” y Musa Besaile. Otto Bula, quien fue uno de los primeros implicados en el caso, se convirtió en el testigo más importante de la Fiscalía para iniciar las mencionadas investigaciones.

Las irregularidades cometidas por la empresa Odebrecht en Colombia, afectaron las campañas a la presidencia de la República de Oscar Iván Zuluaga y de Juan Manuel Santos. En el caso del presidente Santos, parece que eso sucedió en ambas campañas: la de 2010 y la de 2014. En 2010, Roberto Prieto Uribe, gerente de la campaña de Santos, aceptó haber recibido 400 mil dólares de Odebrecht para la elaboración de unos afiches; y en 2014 esa empresa pagó un millón de dólares a la sociedad panameña Paddington, vinculada a Sancho BBDO, para llevar a cabo una encuesta de opinión en Colombia, aparentemente para lograr un acercamiento con el gobierno de Santos.

Una reciente investigación del medio informativo digital La Silla Vacía, muestra la manera como se ha movido la plata alrededor de la campaña de Santos para lograr la presidencia en 2014. Luego de perder la primera vuelta con Oscar Iván Zuluaga (principalmente porque los políticos en la costa “no se habían movido” lo suficiente) Germán Vargas Lleras se apersonó de la campaña en el caribe y contactó, entre otros, a Bernardo Elías y a Musa Besaile. Los resultados fueron significativos para la segunda vuelta. En la región Caribe, el millón de votos de la primera vuelta se convirtieron en dos millones en la segunda, luego de que las maquinarias políticas se activaron, principalmente con plata.

En su artículo, dice La Silla Vacía: “Este mecanismo y el valor por voto comprometido fue similar al que ocurrió en la campaña del plebiscito para refrendar los acuerdos con las Farc y que ya contamos. Pero, en esa ocasión, la plata nunca llegó y tampoco hubo casi buses ni motos para trasladar a los votantes”.

El tema indudablemente da para mucho más de lo que se ha publicado hasta ahora. Si los sobornos de Odebrecht ascienden a 84 mil millones, podemos imaginar cuáles serán los montos de los contratos. Con seguridad, no ha salido a la luz sino la punta de ese iceberg.